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150 € pago único · reservas incluidas

Página web para restaurantes, con las reservas dentro

Tu carta, tus fotos, tu horario y un botón de reservar que va a un sistema de verdad, no a un formulario que te manda un correo. Lista en una semana por 150 € una sola vez, sin cuota de mantenimiento aparte.

El ejemplo es un restaurante ficticio, montado con este mismo sistema.

Web pública de un restaurante hecha con Cita-Lista, con la carta, las fotos y el botón de reservar mesa
Así se ve la web que te monto Diseñada primero para el móvil, que es desde donde te busca casi todo el mundo.

En corto: una web de restaurante hecha por una agencia cuesta entre 600 y 2.500 €, más mantenimiento anual, y el sistema de reservas se paga aparte. Aquí son 150 € una sola vez, con el alojamiento y las actualizaciones incluidos en la cuota de 20 € al mes del sistema de reservas.

Por qué la web y las reservas tienen que ser lo mismo

Lo habitual es tener las dos cosas separadas: una web que hizo un sobrino o una agencia hace cuatro años, y encima un sistema de reservas contratado aparte que mete un widget de otro color. El resultado es que el cliente entra en tu web, pulsa «reservar», y aterriza en una página que no se parece a la tuya, con otro logotipo, que le pide crearse una cuenta.

Ahí se pierde gente. No mucha, pero se pierde: cada paso extra y cada cambio de aspecto tira a alguien. Cuando la web y el sistema son la misma cosa, reservar es elegir día, hora y personas, y ya está.

Y hay un segundo motivo, menos evidente. Si tu web no recoge reservas, quien te busca en Google acaba reservando por un portal —porque el portal sí tiene el botón—. A partir de ahí ese comensal es cliente del portal, no tuyo, y al mes siguiente le recomiendan el restaurante de al lado. Eso lo desarrollo aquí con números.

Qué lleva la web

  • Portada con tus fotos y quiénes sois, no un texto de plantilla.
  • Carta con secciones, precios y alérgenos, que puedes cambiar cuando quieras.
  • Reservas online 24 h, con tus mesas y tus horarios reales detrás.
  • Horario, teléfono y cómo llegar, con el mapa y el enlace a Google Maps.
  • Galería del local y de los platos.
  • Confirmación por email automática, con enlace para que el cliente cancele solo.
  • Certificado de seguridad (el candado) y dominio propio si lo quieres.
  • Preparada para Google: títulos, descripciones, datos estructurados de restaurante y velocidad de carga cuidada.

Qué cuesta una web de restaurante en el mercado

Pongo las cifras para que se vea de dónde sale el precio, no para decir que las agencias cobren de más: una agencia hace cosas que yo no hago, como fotografía propia, identidad de marca o campañas.

Órdenes de magnitud del mercado español en septiembre de 2026, recogidos de páginas públicas de agencias y plataformas. Varían mucho según alcance y ciudad.
Opción Coste inicial Coste recurrente Reservas incluidas
Cita-Lista 150 € una vez 20 €/mes (incluye alojamiento) Sí, sistema completo
Agencia de diseño web 600 – 2.500 € 100 – 400 €/año de mantenimiento No, o widget de terceros
Plantilla de autoservicio 0 €, la montas tú 10 – 25 €/mes No, se contrata aparte
Solo ficha de Google y redes 0 € 0 € No, y las reglas las pone la plataforma

«Ya tengo Instagram y la ficha de Google, ¿para qué la web?»

Es la objeción más razonable de todas, y la respuesta no es «porque hay que tener web». Son dos motivos concretos:

Uno: en casa ajena no pones tú las reglas. Instagram decide qué formato tiene tu carta y a quién se la enseña. Google decide qué botón sale primero en tu ficha. Y ninguno de los dos te deja recoger una reserva con tus condiciones —tu duración de mesa, tu límite por franja, tu aviso de que el grupo de doce tiene que confirmar—.

Dos: la ficha de Google enlaza a algún sitio. Si no hay web, ese enlace suele acabar en un portal de reservas, que es exactamente el sitio donde tu cliente ve también a los otros seis restaurantes de tu calle.

Lo que sí es verdad es que la web sola no te trae gente. Lo que te trae gente es la ficha de Google bien puesta, las fotos y las reseñas. La web es donde aterriza esa gente y donde se convierte en una reserva tuya. Por eso la monto pensada para que la ficha de Google apunte a ella y para que cargue rápido en un móvil con mala cobertura, que es la situación real de quien te busca por la calle.

Cómo va el proceso

  1. Me escribes y me cuentas qué restaurante tienes.
  2. Me mandas el material: la carta, entre diez y quince fotos y dos párrafos sobre vosotros. Esta es la parte que más se alarga, y depende de ti.
  3. Te la monto y te paso un enlace privado para que la veas antes de que exista para nadie más.
  4. Corregimos lo que haga falta: textos, orden de la carta, fotos.
  5. Se publica, con tu dominio si lo tienes o comprándolo si no.

Una semana desde que llega el material es lo normal. Los 150 € se pagan cuando la web está publicada y te gusta, no antes.

Lo que no incluye, por si acaso: no hago sesión de fotos —si no tienes fotos buenas, lo mejor que puedes hacer con 200 € es contratar a un fotógrafo local—, no diseño logotipos y no llevo tus redes sociales. Hago la web y el sistema de reservas.
Preguntas

Lo que se pregunta antes de encargarla

¿Cuánto cuesta una página web para un restaurante?

Una agencia suele cobrar entre 600 y 2.500 €, más una cuota anual de mantenimiento y alojamiento, y el sistema de reservas aparte. Una plantilla de autoservicio sale por 10-25 € al mes pero la montas y la mantienes tú.

Aquí son 150 € de pago único, y el alojamiento y las actualizaciones van dentro de la cuota de 20 € al mes del sistema de reservas.

¿Puedo cambiar la carta yo mismo?

Sí, la carta y los horarios se editan desde el mismo panel donde ves las reservas. Para cambios de diseño o de estructura, me escribes y lo hago yo sin coste.

¿La web es mía?

El contenido, las fotos y el dominio son del restaurante. Si el dominio está a tu nombre te lo puedes llevar cuando quieras. No hay permanencia ni cláusula de recompra.

¿Y si ya tengo web y solo quiero las reservas?

Entonces te vale el plan de 20 € al mes sin los 150 €: el sistema de reservas se integra en la web que ya tienes. Ver los dos planes.

¿Sale en Google?

La web se entrega técnicamente preparada: títulos y descripciones propios de cada página, datos estructurados de restaurante, velocidad cuidada y mapa del sitio enviado a Google. Eso es condición necesaria, no suficiente: para un restaurante, lo que más mueve la aguja es la ficha de Google Business Profile con fotos y reseñas al día. Te digo cómo dejarla, pero no te voy a prometer un puesto en Google, que eso no lo puede prometer nadie con honestidad.

Sigue por aquí

Lo siguiente

Precios de los dos planesCon y sin web, sin letra pequeña.
Cómo elegir sistema de reservasLas ocho cosas que tiene que resolver.
Alternativa a TheForkPor qué la web propia cambia las cuentas.
Reducir los no-showsSiete medidas, ordenadas por coste.

Cuéntame qué restaurante tienes

Me escribes, te digo qué necesito y en una semana la tienes publicada. Los 150 € se pagan al final, cuando la ves y te gusta.

Añadir teléfono, mesas y cómo prefieres empezar (opcional)
Información básica sobre protección de datos

Responsable: Pablo Fernández García (Cita-Lista). Política completa en /privacidad.

Finalidad: atender tu solicitud, montarte la prueba de 30 días y responderte. Nada más: no hay newsletter ni envíos comerciales que no hayas pedido.

Legitimación: tu consentimiento, que marcas en la casilla de arriba.

Destinatarios: el correo se entrega a través de Resend, el proveedor de envío, que actúa como encargado del tratamiento. No se ceden tus datos a nadie más ni se usan para publicidad.

Conservación: mientras dure la conversación y, si no contratas, hasta que me pidas que los borre.

Derechos: acceder, rectificar, suprimir, oponerte y portar tus datos escribiendo a pablo.fernandez@cita-lista.es. También puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos.

Sin tarjeta y sin permanencia. Te contesto yo, normalmente el mismo día.
O escríbeme a pablo.fernandez@cita-lista.es.

Ver una web de ejemplo
El ejemplo es un restaurante ficticio, montado con este mismo sistema.